Es un estado que ayuda a sus usuarios a valorar factores tales como: liquidez, rentabilidad y riesgo, ya que informa sobre la capacidad de la empresa para generar flujos de caja futuros con los que satisfacer sus obligaciones, hacer frente al pago de dividendos o valorar las necesidades de financiación.

Presenta una importancia creciente, lo que ha motivado a muchos países a imponer la obligación de su elaboración. No ha sucedido así en España, donde la única obligación en cuanto a su redacción, es la elaboración de un estado provisional para el caso de distribución de dividendos a cuenta.

Como recoge Apellániz (1993, pp. 391 y ss.), para que sea posible el reparto de beneficios a cuenta, además de cumplirse con los requisitos propios de la distribución de dividendos, se elaborará este estado contable que deberá poner de manifiesto la existencia de liquidez suficiente para la entrega. La distribución de dividendos se considera desde la óptica tradicional centrada en el enfoque económico, es decir, basada en la existencia de beneficios, pero al tratarse de dividendos a cuenta se tiene en cuenta otro enfoque, el financiero, que garantiza la existencia de liquidez suficiente.

La información que se suministra en dicho estado, -que deberá tener un horizonte temporal de un año desde la fecha de acuerdo del reparto-, presenta una importante deficiencia que consiste en la falta de especificación en el Plan General de Contabilidad de su contenido; esto ha provocado además de una gran disparidad de criterios en su presentación, la posibilidad de presentar el estado de tesorería a medida, lo que permite meramente “cumplir” con el requisito de liquidez previsto por la ley.

El Estado de los Flujos de Tesorería. (E.F.T.), nos permite conocer las variaciones y movimientos que ha tenido nuestra tesorería. A partir de ello, obtenemos el Flujo de Caja Neto, que no es otra cosa, que la tesorería generada en el ejercicio. Para ello, el sistema analiza los diferentes movimientos que se han generado en la empresa para obtener el Flujo de Caja Neto. Evalúa el mismo a través de los desgloses de los diferentes fondos que se han generado: Flujo generado por las Operaciones, Fondo de Maniobra operativo, Flujo de Caja generado por Actividades de Inversión y Flujo de Caja generado por Actividades de Financiación.

Con la suma de dichos fondos, obtenemos el Flujo de Caja Neto. Como comprobación podemos ver que el Flujo de Caja Neto generado más el saldo inicial de la Tesorería ha de ser igual al Saldo Final de la Tesorería.

De otra parte, podemos ver gráficamente los movimientos de los flujos y sus valores, disponemos de varios tipos de gráficos con valores y desviaciones.

Finalmente, mediante la opción de informe, obtendremos un informe totalmente detallado de los flujos corrientes de caja.

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