La rentabilidad la podemos definir como la relación que hay entre el resultado obtenido y los capitales invertidos que han contribuido a su generación.

Este análisis nos permite establecer las relaciones que ha habido entre los ingresos generados en el ejercicio a través de la cuenta de Pérdidas y Ganancias y lo que se precisa para poder desarrollar la actividad económica. Ello se realiza mediante el análisis de cuatro variables: Activo, Capitales propios, Ventas y Beneficio.

 Rentabilidad Económica (ROI): Pretende medir la capacidad que tiene el activo de la empresa para generar beneficios. La definición de dicho ratio tiene varias aceptaciones: ROI (Return on investiments) rentabilidad de las acciones, ROA (Return on assets) rentabilidad de los activos y también se denomina ROCE (Return on capital employed) rentabilidad de los activos empleados.

Interesa que su valor sea lo más elevado posible, ya que ello indicará una mayor productividad del activo, por lo tanto, nos evaluará el beneficio generado antes de intereses e impuestos (BAII) con el activo total. Si el mismo, lo comparamos con el coste medio de la deuda, nos medirá si la empresa genera suficiente beneficio para poder atender el coste de la misma. En caso contrario, no se podrán atender los costes financieros de la deuda más los dividendos esperados por los accionistas.

El ratio nos está indicando que cantidad de unidades monetarias (u.m.) permanecen en la empresa una vez deducidos los gastos de explotación de los ingresos totales derivados de la actividad de explotación de la empresa, es decir, no se toman en cuenta los resultados financieros ni los resultados extraordinarios, así como el impuesto de sociedades.
Indicamos que los gastos de explotación incluyen los gastos directos que afectan a la producción más los gastos de administración, comercialización y distribución.

 Rentabilidad del Activo Funcional: Otra forma de analizar la rentabilidad es a través de dividir los beneficios antes de intereses e impuestos (BAII) por el activo funcional. Así analizamos la rentabilidad que obtiene el activo utilizado en la explotación de la empresa, el cual también tiene que ser superior al coste de la deuda.

 Evolución del Rendimiento: La rentabilidad o rendimiento, a su vez la podemos desglosar en otros dos ratios que ayudarán a ver la evolución del mismo. El primero mide la rotación del Activo y el segundo mide el Margen obtenido de las ventas. Los mismos informan de medidas o posibilidades que se pueden aplicar para obtener una mejora de los mismos.

Nos muestra la capacidad para generar ventas que tienen los activos. Su valor puede estar condicionado por la tecnología que usa la empresa, así como por el sector de actividad en que se desenvuelve, indicando el grado de utilización o aprovechamiento de sus instalaciones. Posteriormente podemos comprobar estas diferencias con los ratios sectoriales que afecten a dicha unidad empresarial.

Observamos como la rentabilidad de la empresa depende tanto del margen que se obtiene con sus ventas como del aprovechamiento de los activos utilizados para poder generarlas. Un valor bajo de cualquiera de estos dos factores debe compensarse con un valor más elevado del otro con el fin de que la empresa obtenga una rentabilidad satisfactoria.

 Rentabilidad Financiera (ROE): Mide la relación entre el beneficio neto y los capitales propios. Es quizás el ratio más importante cara al accionista o inversor, ya que el mismo mide la relación entre la inversión realizada y los beneficios obtenidos.

La misma, tiene que ser como mínimo positiva y mayor que la rentabilidad exigida por los accionistas (coste de oportunidad).

La rentabilidad financiera, la podemos descomponer a través de los ratios de rotación, margen, apalancamiento financiero y el efecto fiscal. La “Rotación del Activo” viene dada por la relación entre las Ventas / Activo, el “Margen” viene dado por la relación entre los Beneficios antes de intereses e impuestos (BAII) / Ventas, el “Apalancamiento Financiero” se mide a través de la relación entre el Activo / Capitales Propios multiplicado por la relación existente entre los Beneficios antes de impuestos (BAI) / Beneficios antes de intereses e impuestos (BAII) y por último el “Efecto Fiscal” viene dado por la relación entre los Resultados Netos / Beneficios antes de impuestos (BAI).

De otra parte, podemos ver gráficamente los movimientos de las diferentes rentabilidades y de las partidas que intervienen en su cálculo, disponiendo de varios tipos de gráficos con valores y desviaciones.

Finalmente, mediante la opción de informe, obtendremos un informe totalmente detallado de la rentabilidad en general.

Vídeo de Youtube: